miércoles, 10 de agosto de 2016

A veces siento que solo existes en mis sueños, que mis pensamientos fueron capaces de crearte, como si fueses un acto de magia.
Siento que un día de tanto soñarte tomarás forma y aparecerás aquí a mi lado,y que en ese momento podré mirar tus ojos, mientras tu te perderás en los míos, te miraré sonreír, y te sentiré...entonces sabré exactamente como eres y quien eres.

Te imagino sentado en alguna mesa de algún café, viendo los trenes pasar, pensando que ese no es el tuyo, que ese no te traerá aquí, donde un abrazo no se pide, se siente y se vive, aquí donde los abrazos son reales…

Cierro mis ojos e imagino que me besas sin rozar mis labios y que me intuyes sin saber siquiera donde estoy.
(Creo que sabes cuando y como te sueño y cuanto entre letras te busco...)

A veces siento que percibes que anduvimos por las mismas calles sin encontrarnos, que nos detuvimos en la misma esquina y miramos la misma gente pasar, buscándonos entre ellos.

 Y entonces me encuentro mirando al sur, esperando una respuesta y tu mirando al norte esperando una señal...

Siento que nuestras miradas y nuestros caminos se cruzaron un día por un segundo, pero nosotros pasamos muy rápido como para tropezar…

Imagino que despiertas con ganas de soñarme y saber quien soy, mientras aquí yo estas ganas locas de compartir el aire que respiro contigo, te imagino camino al trabajo, esperando ponerme un nombre y al llegar a casa delinear mi rostro con tus manos cansadas y por las noches te siento desearme sin tener un cuerpo, mientras tus pensamientos se deslizan por mis rincones sin poderme tocar.

Sabes, que aunque no te conozco te siento, te noto entre los demás, te intuyo, porque mis pensamientos gritan tan alto que llegan hasta ti y sin tocarte te acarician el cuello y besan tus labios…

Sé que es una locura todo esto, aunque, estoy convencida que mis locuras son deseos, y que mis deseos te darán cuerpo y mis pensamientos te darán la vida.

Si me voy, al volver te busco entre todos, y de alguna manera sé que no estás, lo sé por el vacío que siento en la piel y ese frío que nada lo calma, ese abrazo que busco y no está, sé que me faltas aunque nunca te he tenido.
Sé que te espero, y aunque no te conozco, me asusta imaginarte porque siempre se termina necesitando lo que quieres y no puedes tocar.
Siento tu necesidad de abrazarme y me vuelvo loca no poder traspasar los mares y abrazarte tanto que no distingamos tu piel de mi piel.

Quisiera entrar en tu cabeza y traerte conmigo en un remolino que ponga de cabeza tu mundo y de tu mano estar en la misma esquina y tomar contigo un café y juntos ver los trenes pasar y ver tu risa, contarnos historias de cartas amarillas pérdidas en el tiempo…y recordar amores pasados….

Se que un día me leerás y te verás en mis letras, entonces sabrás que existo, que soy real...y querrás venir a buscarme y en mi puerta al abrirla te daré un abrazo, con mis ojos llenos de lágrimas y mi voz rota, feliz por que dejarás de ser imaginario y tu amor será real…

Tan real como tú...


©Hazel Castillo.