sábado, 2 de julio de 2016

¡Tiene cicatrizado el corazón, y su sonrisa esta cansada! -alguien dijo por ahí - lo que no saben es que son cicatrices que me atraviesan la piel y la vida.
 -Otro dijo - ¡Tiene una belleza rara!
Lo que no saben es que es esa belleza, que solo tiene lo remendado, lo que una vez estuvo roto, y ahora fue cosido.
Cicatrices que estarán conmigo para siempre, como recordatorio de una gran batalla convertida hoy en una gran victoria.

Y ahora desnuda frente al espejo con el dedo me recorro esta cicatriz, y no olvido que pude, que aprendí,que en momentos de debilidad fui fuerte,que en momentos de miedo fui valiente y que en momentos de dolor tuve el valor para poder, para aprender, para ser valiente y para continuar.
Para nunca olvidar que caminé en medio de las tinieblas a tientas, con el miedo mas atroz jamas sentido, pero también mas aferrada a la convicción que tenía que continuar para hallar esa luz que me llevara a la salida y que no podía parar hasta encontrarla.


Repaso una y otra vez todas aquellas palabras que he tenido que decirme a mi misma para seguir adelante, para levantarme día a día, conservo en mi mente todos aquellos motivos que me movieron para no perderme cuando el pánico me invadió los sentidos, cuando en las noches que no tenían fin, mis instantes los protagonizaba mi yo mas cobarde que me robaba los sueños y mis ganas, dejando una estela de pesadillas y desesperanza a su paso.


Hoy me presento ante estas cicatrices, y las convierto en el refugio de muchas manos acariciándome el corazón, pensamientos y palabras de animo, sentimientos de muchas personas confiando en mi y en mi capacidad rara de encontrar la luz en medio del caos.
Cada una de ellas será mi talismán para alejar la tristeza, y ahuyentar el dolor, serán mi medicina contra el miedo de asumir, de afrontar. Desde ayer en adelante serán estas cicatrices el trampolín que me impulsen hacia arriba cuando me caiga, ellas serán mi imagen frente al espejo y siempre estará de pie con sonrisa de victoria, serán mi medalla mas preciada de una carrera ganada.

Mi corazón cicatrizado será mi punto de partida, y con cada latido recordaré como he tenido que sujetarme a mi misma para no caer, cada latido será mi brújula que solo marca un destino y ese será el único camino que seguiré.

Gracias doy a Dios por estar, por existir para mi, porque yo soy la prueba definitiva que se puede vivir si se quiere, porque encontré una frontera entre lo pasado y lo aprendido, doy las gracias por todo lo que aprendí mientras guerreaba, por no dejarme llevar por el miedo, aunque lo sentí en las entrañas, gracias por enseñarme que mi mundo puede cambiar, si cambio yo.

Y aquí estoy, con cicatrices en el corazón, remendada, con rendijitas y rincones, pero más fuerte, más sujeta y más suelta a la vida que nunca, más firme pero más ligera, en definitiva más yo. 
Y estoy segura que nunca nada será igual, y si en algún momento me tambaleo ante el vaivén ingrato de la vida, vendré ante este espejo y me desnudaré el alma y la piel y surcaré con mi dedo de nuevo estas cicatrices, y serán mi antídoto ante la idiotez pasajera de querer abandonar, y ellas me hablarán y me recordarán como y cuando todo paso, y recordaré como un día lo logré, para de nuevo amarrarme a la vida y me sacudiré a golpes de realidad todas las bobadas que a veces se acumulan entre la mente y el corazón.
Y así no vuelva atrás y pierda la fuerza, y no pierda la confianza, y que nunca esté en el peligro de olvidar quien soy.

Yo traigo cicatrices en el corazón, pero todos las tenemos, ahí, en alguna parte de tu vida están, ahí donde tocas y sientes, ahí donde tocas y recuerdas, están para recordarnos lo que hemos vivido, 
lo que hemos caminado, para recordarnos que fuimos capaces de tomar la piedrita más pequeña y vencer  al gigante, quizá con miedo, con los ojos mojados y el corazón chiquito, quizá, pero tuvimos la valentía de seguir adelante y salir a este mundo lleno de instantes difíciles, aunque agotados, pero seguimos porque sabemos que hay meta y debemos confiar.

Y estoy aquí con cicatrices en el corazón pero con una victoria ante la vida, y no hay duda que me siento mas hermosa que nunca, porque no hay nada mas hermoso que estar viva.




( Frente al Espejo)
©Hazel Castillo.