martes, 23 de junio de 2015

Y quiero ser tuya, estar en ti
entrar más allá de lo que cualquiera pueda imaginar,
de lo que la curiosidad sutil de algunos puedan advertir.
Recorrer tu piel, y navegar por tu sangre
derribar todas tus defensas, tus murallas
y que vengas a mi, suave y detenidamente;
y cuando estés a punto de tu muerte
en un suspiro sostenido darte la vida en tus labios
y habitarte más allá de tu piel
en el rincón más oscuro de tu alma
desconocido, y temeroso.

Y ser tuya, ser tu puerto seguro
tu contradicción, el milagro
al que siempre has temido
y contarles a todos de tu amor,
porque soy yo.
Ser tu pasión y tu asombro
tu soledad que acaba
ser tu sed y tu hambre
tu reto mas dulce
tu miedo y tu más grande certeza
el gozo que calma tu tristeza
la sonrisa de tu corazón.

Y quiero ser tuya y hablarles a todos
de mi amor por que eres tú
porque mi alma grita tu nombre
frente a testigos mudos.
Porque si me voy regreso a ti
para besar la vida que habita en tus manos
y que reviven mi piel con tus caricias,
porque soy yo la que me doy
y soy yo la que te pido.
Y quiero ser tuya
y marcar tu nombre en mi piel
como quien se entrega a voluntad
y que todos murmuren
los que me ven sonriendo
que me vean feliz
que me señalen y digan
allá va la que ayer lloraba
 y hoy sonríe
que volteen a mirarme y vean
que llevo tu sonrisa
resplandeciendo en mi rostro
que me miren y se quiten a mi
paso, que llevo en mis pies
los rumores malintencionados
de aquellos que nunca han amado.
Y que hablen y digan:
Que quiero ser tuya
que no hay más voz que tu voz
que no hay más vida que tu vida
que te pertenezco toda como
te pertenece la vida,
que quiero ser tuya,
y que sepan que te quiero.
Que quiero atar mi mano a la tuya
y fundir mi corazón al tuyo
que se enteren que nuestro amor
es un amor de todos mis instantes

Que quiero ser tuya
y que a ti me sentencio
 a tu impaciencia desmedida
a tu fiebre y a tu gemido.
Y que mi amor sea la fuente
para el fruto de tu simiente.

(Tan infinito como los instantes de mi Alma)

© Hazel Castillo.