sábado, 23 de mayo de 2015

Gracias!
Gracias a ustedes que me rechazaron,
que no fueron capaces de quererme
tal y como yo era,
gracias por no aceptarme como soy,
gracias por ese abrazo que no me dieron,
por esa palabra que jamas escuche,
gracias por esa sonrisa que nunca viví.
Gracias sin excepción alguna
porque han sido ustedes quienes con más fuerza
me han ayudado a formar mi carácter.
Porque me empujaron
a seguir adelante en el camino correcto
( de la manera más equivoca)
pero aprendí de ustedes lo que no quería para mi vida
y aprendí y aprendo lo que no puedo soportar...
Gracias porque por ustedes sé
lo que no debo hacer a los demás
y por su ejemplo aprendí
que no soy más que nadie,
que todos somos hechos de lo mismo,
que hoy estamos y mañana solo Dios lo sabe.
Me mostraron la mejor manera
de tratar a los demás incluso a mi misma,
y a ustedes.

Aunque a veces las veo de lejos
y me parece tan complicado y doloroso entender,
Gracias!

Gracias por todos los obstáculos
que pusieron en mi vida.
Por todas las piedras que lanzaron
mientras caminaba
porque con cada una de ellas
he ido formando la fortaleza en la que hoy vivo.
Hoy suelto y dejo ir,
pero me dejo cada aprendizaje
que vino con cada una de ustedes
y continuó creciendo.

Mi vida pasa hoy por muchos cambios, cierro capítulos, desecho y atesoro momentos únicos de mi vida, me acerco a quien sinceramente quiera darme una mano y yo pueda aprender de ella, y me concedo el derecho de alejarme de quienes me hagan daño porque ya en su momento aprendí de ellas, y hoy les doy las gracias.

Me caí, si, y me levanto las veces que sean necesarias para aprender y compartir lo aprendido, no me rindo a pesar de que soy débil, porque solo en mi debilidad Dios me hace fuerte.
Veo tantas personas a mi alrededor que día a día se reinventan, y yo trato de aprender de ellas, de aprender de cada situación que me toca vivir porque justo ahí en medio del caos encuentro un motivo para salir de ello.

(Sin Renuncia)

©Hazel Castillo.