sábado, 2 de mayo de 2015

Existen brújulas que señalan hacia puntos cardinales mágicos.

Tienen la capacidad de mantener tu sentido de la orientación en vías de alcanzar el cielo.

Brújulas que te laten dentro y que al suspirar sabes que el viento a favor te empuja y arrastra hacia puerto seguro, no se someten a mapa alguno porque no entienden de distancias mucho menos de fronteras.
Y dirigen tus pasos hacia horizontes que siempre te dejan en los brazos donde se encuentra tu hogar, a senderos de luz que te llevan rumbo a los ojos boreales aquellos que son tú destino.

Brújulas que funcionan con un magnetismo especial y solo si dos están íntimamente conectados, lo  que hace que sea donde sea que se encuentren, siempre caminaran en dirección del hemisferio de sus labios.
Son brújulas atípicas donde la geografía no es obstáculo ni las millas a recorrer, y te llevan por un  trayecto  donde los anhelos son antorchas que no se consumen, y te guían como la polaris en el cielo  para al fin desembarcar en el pecho de tu sueño.

Hay brújulas como las nuestras, donde tu norte queda justo al sur de mi alma, y el mío majestuoso y sublime apunta convencido hacia tu corazón.

Y es que hay brújulas que solo señalan puntos cardinales,

y otras que divinamente te indican el mejor camino.

G.Alejandro García.