martes, 19 de mayo de 2015

A veces lo olvidamos, pero nuestra vida es nuestra.
Nosotros decidimos, nosotros escogemos, nosotros somos quienes pagamos el precio de detenernos o de continuar.
A menudo decimos no a nuestras emociones y sentimientos antes de conocerlas y sentirlos, sin antes tener claro el porqué y para qué llegaron en ese momento justo.
Temerosos corremos por el pasillo largo a cerrar esa  puerta, antes de que se abra, tenemos miedo a lo que haya detrás, pero...en realidad sabemos que hay allí?

Prestamos atención de lo que las personas puedan decir de nosotros y son personas que ni siquiera nos conocen. — aunque a veces convivamos con ellos todos los días.—
Te dicen que no sirves, que no haces falta, que no lo lograste, pero ellos no saben quién eres.
Nadie decide por ti, y nadie sabe tus porqués…
Nadie conoce lo que impulsa tu alma, no saben lo que puedes llegar a hacer, ellos no tienen idea de lo que te hace feliz.
Nos auto-saboteamos y tendemos trampas en nuestra mente y entonces escuchamos esa voz que nos dice: "Eres inútil”

Estamos atentos a cuidar y fortalecer, fortalezas que quizá nadie va derribar, pero descuidamos debilidades que se convierten en nuestros puntos ciegos y entonces caemos.
Y es ahí cuando el miedo, nos deja sin nada, se lleva nuestra alegría, y empaña nuestras experiencias, nos ata, nos amordaza, nos encierra y nos imposibilita a avanzar.

Basta!

Si la puerta se cerró o sientas la burla en tu cara, tu vida es tuya, tú tienes el control de tus emociones, puedes aprender de ellas, tu puedes,tú eres tú, no puedes dar valor a lo que alguien opine de ti si esta persona es muy diferente a lo que eres, a quien eres.
si te sientes aparte o ellos te aparten, nadie decide tus pasos, nadie puede censurar tus sueños, si te ven “diferente” considérate afortunado porque eres diferente a ellos.

Lo sé! ...
muchas veces de tanto “soportar” o “callar” estallamos en rabia, en dolor ,nuestro día se tiñe de negro y convertimos en arma punzo-cortante nuestra lengua y estamos al asecho de la primera yugular que se atreva a decirnos algo, nos llenamos negatividad hasta convertirnos en lo que no somos solo por el hecho que quizá solo así duela menos y soportemos más…

Que importa la indiferencia, nadie es tu dueño, que importa lo que digan tu controlas tu mente y tu decides que hay en tu cabeza y a que entregas tu energía, tu eliges a lo que prestas atención y a quien escuchas.
Que importa si no eres parte de ellos, nadie puede medirte, porque tu eres más que apariencia y número, porque su forma de ver y vivir la vida no es la misma que la tuya,sus lágrimas no tienen la misma vida que las tuyas y su sonrisa no lleva el mismo nombre que la tuya.
Que importa si no te admiran, si no te quieren, no importa sino alaban lo bueno que eres porque su adulación hipócrita hastía.

Solo tú sabes tú valor
No les abras la puerta de tus pensamientos, para que entren sus criticas ciegas y morbosas
que saben ellos de talento? así que jamás sabrán valorar el talento que Dios te dio a ti?

No hagas tuyas sus palabras mal intencionadas o sus silencios cortantes, no te apoderes de sus miedos, y corta las cadenas llenas de etiquetas que han decidido poner en tu cuello.
No eres cobarde, si tú, solo tú ,sabes lo que has tenido que luchar para llegar aquí, aunque también hayas tenido que luchar contra ti mismo, eso es ser Valiente!

Tú tienes el poder, tú escoges, tú decides…
Aunque a veces lo olvides, la vida es solo tuya.

(Sin renuncia)

©Hazel Castillo.