martes, 28 de abril de 2015

Charcos de lodo fingiendo ser grandes mares…
Sentimientos que en realidad son el espejo del ego de algunos,
abrazos que solo son el signo de la soledad de quien abraza.
“Amigos” que son quienes mueven los hilos,
 mientras otros son solo títeres…
—sin cabeza—

Amores que son trampas de oso
y mentiras descubiertas
que terminan siendo la más triste realidad.
Historias de amor que empiezan siendo fugaces
y como destino tienden a ser eternas.
Y algunas eternidades terminan siendo
solo la continuidad de una rutina.

Te paras frente a alguien y los ojos no mienten…
y si nos mienten es porque queremos,
solo por el hecho de no querer ver la realidad
que tenemos frente a nosotros.
Alegamos demencia e ingenuidad como ungüento para heridas
porque es más fácil eludir que asumir.

A veces se juega, pero no es un juego la vida
...y a veces esto no es vida…
con qué facilidad llamamos amor
a lo que solo se llama deseo
y aquello a lo que llamamos deseo…
...es solo falta de calor.

Tropiezos que se convierten en retos
y manos de ayuda que son garras que nos desgarran.
Monstruos de alma buena
que buscan refugio
y lo que encuentran solo son jaulas.
Mientras tanto el periódico
nos regala héroes con capa,
pero con alma de villano.
Y muchos otros que callan porque escuchan,
mientras los que hablan no nos dicen nada.

—Mucho brillo y es pura chatarra—

El miedo no siempre es miedo sino ignorancia.
Nos menosprecia el que nos envidia,
porque no siempre las cosas son lo que parecen.
El sarcástico no siempre se burla, sino solo
demuestra su amargura.
No, no siempre las cosas son lo que parecen…
porque les damos vuelta
y construimos muros a los sentidos
y perdemos el instinto.

Lo que vemos como “belleza” no es belleza
solo es perfección y fría ironía,
la distancia carece de misterio,
y la seducción no es más que monotonía.

Nunca digas “Te quiero “ por rutina,
y no te permitas vivir de pasiones vacías
nunca dejes que tus sueños caduquen
por falta de intento,
porque muchas decisiones absolutas son vacías
como muchas carcajadas lloran de dolor
igual hay lágrimas que nacen
de la alegría.

( Vidas. )

©Hazel Castillo.