viernes, 5 de diciembre de 2014

Dickens escribió:
 “Siempre he considerado la Navidad, al llegar esa época… como un tiempo especial: un tiempo agradable de bondad, perdón y caridad; la sola época en el largo calendario del año en que hombres y mujeres, por acuerdo común, parecen abrir libremente sus corazones y consideran a los que son sus inferiores como si en verdad fuesen compañeros hasta la tumba, y no como otra raza encaminada hacia otras jornadas”.
En su obra ya clásica, Canción de Navidad, el ahora arrepentido personaje de Dickens, Ebenezer Scrooge, declara finalmente:
 “Honraré la Navidad en mi corazón y trataré de conservar su espíritu durante todo el año.  Viviré en el pasado, el presente y el futuro; el espíritu de los tres permanecerá en mi interior y no desecharé las lecciones que tienen para mí”

Pensamos en navidad y se nos ilumina el espíritu, se nos viene a la mente luces de colores, regalos, fiestas, y por un momento, por unos días nos olvidamos de todo lo que esta pasando a nuestro alrededor.
La pobreza, el hambre, las guerras, el dolor y tanta sangre derramada a lo largo y ancho de todo el mundo todo es eso es suplantado por un espíritu de esperanza y optimismo… 
Y esta bien, pero…
La navidad es algo más, no se trata de solo recibir regalos, sino más bien de recordar el más grande regalo de amor que nos fue dado.
No se trata de solo dar y recibir, navidad puede ser también sólo dar.
Me gusta la navidad, pero a veces lo veo tan vano, caminas por las calles todas iluminadas, adornos bonitos, plazas todo esta brillando al paso. 
Y me pregunto porqué la necesidad de llenar todo el ambiente con estas cosas, si lo que recordamos es el nacimiento de Jesús, y Él fue carente de todo esto.
De qué sirve “recordarlo en una fecha” ( para los que lo recuerdan) si lo olvidamos todo el año, hacemos de su nacimiento, de su “cumpleaños” una fiesta propia y nos olvidamos del festejado, lo olvidamos a Él y su mensaje de amor.
Llega el 24 o 25 de diciembre y todos con sus mesas llenas, y sus regalos ( hasta para el familiar que no queremos, solo por la obligación de cumplir) esperando la hora cero;dar un abrazo y un presente, brindar sobre lo que tenemos en ese momento. Cuando todo el año no hubo un abrazo, un “estoy aquí” no hubo un padre presente, no hubo una cena en familia,no hubo un abrazo en vez de críticas a esa madre adolescente que apenas temerosa se enfrenta a la vida de ser madre o un beso ,un ratito de compañía a ese anciano que todo el año es parte de la mueblería de la casa.
Se bloquean los teléfonos porque todos queremos llamar ala misma hora y saludar a familiares y amigos que ni mencionamos meses atrás…. 
¡La verdad no entiendo de que se trata la navidad entonces!
A veces lo veo tan artificial, como  se iluminan las casas, como tratando de iluminar cada tristeza que llevamos dentro, como tratando de opacar la realidad que nos aqueja.
Porque no hacer navidad todo el año, porque no darnos todo el tiempo y es que no se trata de presentes se trata de un abrazo, de tiempo de calidad, de una presencia.
Porque sólo en estas fechas hay que desear felicidad y prosperidad al prójimo?. 
Personalmente no me atrae la navidad que se ha construido en los últimos años donde pretendemos ser felices de la boca para afuera, donde gracias a esto de las redes sociales esa felicidad es totalmente diferente a la realidad en que vivimos
No entiendo porque solo en “Navidad” se habla de solidaridad, de ternura, y todo el resto del año somos egoístas que miramos de reojo al niño de la calle y al indigente que pide en la estación del autobús.
Es doloroso ver como una fecha tan  especial,tan importante se convierta en una banalidad a la que muchas veces nos sometemos por costumbre.
Como también hay personas que recuerdan el verdadero motivo de este día, y mis respetos para ellos.
Tenemos tiempo quedan muchos días para pensar y reflexionar que de un segundo a otro todo puede cambiar para bien o para mal y que estamos a tiempo para hacer de todo el año una Verdadera Navidad.

©Hazel Castillo.