sábado, 6 de diciembre de 2014

Regálame tu voz, 
que quiero escucharte decir mi nombre en voz alta, 
sentir que estoy, que me recuerdas,que me tienes presente.
Regálame tu voz,
y di que me amas pero dilo bajito aquí en mi oído, 
para sentir la caricia de tu voz en mi piel.
Regálame tu voz, 
que quiero escucharte sonreír, 
dibuja mi rostro con tu sonrisa,regálame sueños y sueña junto a mi.
Regálame tu voz 
y cura mis heridas,mis dudas y disipa mis miedos
Regálame tu voz 
con ella recorre mi cuerpo y despierta mi piel dormida.
Regálame tu voz 
y sé el fuego que quema  lentamente mis pensamientos tristes
Regálame tu voz 
para sujetarme cuando la vida me embata y así me pueda sostener
Regálame tu voz 
para aprender a decir que no, y tener la certeza de decir si 
Regálame tu voz 
y mírame a los ojos, contémonos secretos y desnudemos mentiras
Regálame tu voz 
y ayúdame a encontrar el camino hasta llegar a tu conciencia 
y quedarme en tu memoria. 
Amor regálame tu voz …
para notar tu presencia y sentir tus latidos 
porque con la intención de escucharte ya no basta 
y mi sueño se queda corto.

(Tan infinito como los instantes de mi alma.)

©Hazel Castillo.



viernes, 5 de diciembre de 2014

Dickens escribió:
 “Siempre he considerado la Navidad, al llegar esa época… como un tiempo especial: un tiempo agradable de bondad, perdón y caridad; la sola época en el largo calendario del año en que hombres y mujeres, por acuerdo común, parecen abrir libremente sus corazones y consideran a los que son sus inferiores como si en verdad fuesen compañeros hasta la tumba, y no como otra raza encaminada hacia otras jornadas”.
En su obra ya clásica, Canción de Navidad, el ahora arrepentido personaje de Dickens, Ebenezer Scrooge, declara finalmente:
 “Honraré la Navidad en mi corazón y trataré de conservar su espíritu durante todo el año.  Viviré en el pasado, el presente y el futuro; el espíritu de los tres permanecerá en mi interior y no desecharé las lecciones que tienen para mí”

Pensamos en navidad y se nos ilumina el espíritu, se nos viene a la mente luces de colores, regalos, fiestas, y por un momento, por unos días nos olvidamos de todo lo que esta pasando a nuestro alrededor.
La pobreza, el hambre, las guerras, el dolor y tanta sangre derramada a lo largo y ancho de todo el mundo todo es eso es suplantado por un espíritu de esperanza y optimismo… 
Y esta bien, pero…
La navidad es algo más, no se trata de solo recibir regalos, sino más bien de recordar el más grande regalo de amor que nos fue dado.
No se trata de solo dar y recibir, navidad puede ser también sólo dar.
Me gusta la navidad, pero a veces lo veo tan vano, caminas por las calles todas iluminadas, adornos bonitos, plazas todo esta brillando al paso. 
Y me pregunto porqué la necesidad de llenar todo el ambiente con estas cosas, si lo que recordamos es el nacimiento de Jesús, y Él fue carente de todo esto.
De qué sirve “recordarlo en una fecha” ( para los que lo recuerdan) si lo olvidamos todo el año, hacemos de su nacimiento, de su “cumpleaños” una fiesta propia y nos olvidamos del festejado, lo olvidamos a Él y su mensaje de amor.
Llega el 24 o 25 de diciembre y todos con sus mesas llenas, y sus regalos ( hasta para el familiar que no queremos, solo por la obligación de cumplir) esperando la hora cero;dar un abrazo y un presente, brindar sobre lo que tenemos en ese momento. Cuando todo el año no hubo un abrazo, un “estoy aquí” no hubo un padre presente, no hubo una cena en familia,no hubo un abrazo en vez de críticas a esa madre adolescente que apenas temerosa se enfrenta a la vida de ser madre o un beso ,un ratito de compañía a ese anciano que todo el año es parte de la mueblería de la casa.
Se bloquean los teléfonos porque todos queremos llamar ala misma hora y saludar a familiares y amigos que ni mencionamos meses atrás…. 
¡La verdad no entiendo de que se trata la navidad entonces!
A veces lo veo tan artificial, como  se iluminan las casas, como tratando de iluminar cada tristeza que llevamos dentro, como tratando de opacar la realidad que nos aqueja.
Porque no hacer navidad todo el año, porque no darnos todo el tiempo y es que no se trata de presentes se trata de un abrazo, de tiempo de calidad, de una presencia.
Porque sólo en estas fechas hay que desear felicidad y prosperidad al prójimo?. 
Personalmente no me atrae la navidad que se ha construido en los últimos años donde pretendemos ser felices de la boca para afuera, donde gracias a esto de las redes sociales esa felicidad es totalmente diferente a la realidad en que vivimos
No entiendo porque solo en “Navidad” se habla de solidaridad, de ternura, y todo el resto del año somos egoístas que miramos de reojo al niño de la calle y al indigente que pide en la estación del autobús.
Es doloroso ver como una fecha tan  especial,tan importante se convierta en una banalidad a la que muchas veces nos sometemos por costumbre.
Como también hay personas que recuerdan el verdadero motivo de este día, y mis respetos para ellos.
Tenemos tiempo quedan muchos días para pensar y reflexionar que de un segundo a otro todo puede cambiar para bien o para mal y que estamos a tiempo para hacer de todo el año una Verdadera Navidad.

©Hazel Castillo.







martes, 2 de diciembre de 2014

Sabemos esperar? No!... Y yo menos.

La vida nos mantiene a veces en una sala de espera ,donde nos aparece una situación que nos dice "Tome su ficha, siéntese y espere".
 Y no queda mas que sentarnos a esperar.
Vemos a todos lados,ansiosos, vemos gente sentada a nuestro lado también haciendo la misma tarea que nosotros,esperando.
En esa sala nadie habla, todo es silencio vemos el reloj que pareciera no caminar, y el tiempo que avanza como si fuera un glaciar. 
En ese lugar la vida parece moverse en cámara lenta. 

Y nosotros somos lo que llaman "una generación instantánea".
Vivimos como mártires, continuamente aniquilandonos por vivir contra el tiempo y contra el reloj
Pasamos todo el año proponiéndonos metas y al final nos damos cuenta que pospusimos todo, queremos bajar de peso, lo posponemos y luego queremos un abdomen plano en diez minutos, nos quejamos de todo lo que no tenemos esto y aquello pero olvidamos que no pagamos el precio del sacrificio para lograrlo y al final queremos logros y reconocimientos inmediatos así de la nada.

Pero tomate un momento, mira a tu alrededor, y date cuenta que por mas que suenes la bocina de tu auto en la autopista los autos no avanzaran mas a prisa, y por más que te molestes, la fila en el supermercado no avanzará mas rápido tampoco.

Si lo pensamos bien toda nuestra vida ha pasado en una gran sala de espera.
Hemos esperamos por el trabajo deseado, por un titulo profesional, el enfermo que espera una cura, la joven pareja espera por su primer hijo, esperamos por aquella persona que será la correcta para nuestra vida, y aquella madre que perdió a su hijo espera por un día sin lágrimas.

Vivimos de allá para acá entre el mobiliario de esa sala de espera.
Tic- tac -tic- tac el tiempo parece no avanzar.

De pronto se escucha una voz ,una dulce voz que nos dice “Espera pronto será”

Y por el contrario en lugar de esperar ,nos apresuramos y nace la frustración, crece dentro de nosotros un sentimiento de desánimo, de futilidad, de renuncia.

Pensamos que esperar es suponer lo peor y por el contrario esperar es no preocuparse,es no enojarse, es no exigir, esperar es aprender a ceder el control al Dueño de esta gran sala, 
pero también debemos entender que esperar no es inactividad, es más bien un esfuerzo sostenido, en la confianza, en la fe de que todo será, pero será en su momento.

Esperar es mas fácil decirlo que hacerlo ,lo se!
Para mi no es nada fácil.
Siempre he vivido apurada,pendiente de un reloj que no camina y de un calendario que parece que tiene los días repetidos,conduciendo rápido, queriendo todo ya! y se pudiera antes mejor...

Pero un día El me dijo siéntate y espera, y pon atención a los detalles,
disfruta de esta sala, aprende en ella, que mientras tu esperas Yo trabajaré por ti.


..Y sigo en la sala de espera...

(Aprendiendo a caminar)

©Hazel Castillo.