miércoles, 5 de noviembre de 2014

“Sé fuerte para que nadie te derrote, noble para que nadie te humille y tú mismo para que nadie te olvide” 
Paulo Coelho


Y llegan días de muchas formas días fuertes y grandes 
como también días pequeños y frágiles, en esos días es cuando necesitamos sentirnos cuidados, protegidos.
Aprendí ( y sigo aprendiendo) 
que en esos días vengan como vengan tengo que tomar mi tiempo para reír aunque duela , para soñar aunque me asuste, para sentir y vivir que eso significa luchar por todo aquello que lo merece.
Aprendí ( y sigo aprendiendo) 
a regalarme experiencias de las que me llenen, de las que me quedan para siempre.
Aprendí ( y sigo aprendiendo) 
a no olvidar a las personas que se quedaron en los momentos difíciles, e intento que estén cerca y si estos se alejan tenerlos siempre cerca , aquí en mi corazón y dejar una puerta siempre abierta con un letrero: 
“Ven, entra y sonríe junto a mi”.
como también aquellas personas que me hicieron el momento difícil, porque también fueron necesarias en mi vida.
Jorge Luis Borges dijo: "Cada persona que pasa por nuestra vida es única, siempre deja un poco de sí y se lleva un poco de nosotros. 
Habrá los que se llevarán mucho, pero no habrá de los que no nos dejarán nada. Esta es la prueba evidente de que dos almas no se encuentran por casualidad”
Aprendí (y sigo aprendiendo) 
que cuando mi corazón tenga días frágiles puedo llorar como cualquier persona lo hace.
Alguien dijo“No hay vida sin su cuota de sufrimiento” pero la diferencia es como interpreto ese sufrimiento.
Aprendí ( y sigo aprendiendo) que en mi días fuertes y grandes regalar una sonrisa aquellos que están donde estuve yo, porque una sonrisa puede cambiar un día frágil y convertirlo en un gran día.

Pero aprendí que cualquiera que sea el día, Dios tiene el control de todo.
Que El me da razones para vivir día a día, que me regala el aire que respiro y aunque los días sean pequeños o grandes, frágiles o fuertes El siempre permanece fiel.

(Aprendiendo a Caminar)

©Hazel Castillo.