miércoles, 10 de septiembre de 2014

Y entonces la tristeza me invadió, 
el miedo me invadió,
me invadieron las lágrimas
y me sentí perdida…
Entonces el dolor se apodero de mi
y en medio de todo 
aun sabiendo 
que siempre estás conmigo...
te buscaba…
(...)
Cometí el error de llenarme
de preguntas 
sabiendo que la respuesta
era solo una
—Confiar.
Me invadió la tristeza
esa que duele,
que te estremece
que la sientes 
desde las entrañas,
esa tristeza
en la que sólo
quería dejarme caer
donde el brillo
del sol dolía
y el frío de la noche 
me quemaba
No quería, 
no podía ver nada más
y entre la espada y la pared
me encontré,
sin descanso
y entre insomnios,  
mientras el miedo me consumía
las lágrimas 
mojaron mi alma
y empañaron mi mirada
y no podía ver
que lo único 
que tenía que hacer
era 
—Confiar.
Y entre tanta incertidumbre
mientras mi corazón gritaba
el dolor que ya no soportaba
Hablaste mas fuerte 
que mi dolor
me tomaste en tus brazos 
y secaste mi alma
secaste mis lágrimas
y me dijiste al oído
—Confía que Yo estoy
contigo.
(...)
Y junto a Él,
tú a mi lado, 
gigante chiquito
tomando mi mano
como antes 
como siempre
como hoy
abrazaste mi corazón
dolido
y los tuyos contigo,
conmigo
y los míos contigo
no se que suceda mañana
pero
hoy solo
Confiamos!.

©Hazel Castillo.

(Porque en mi debilidad, me fortaleces y me sostienes.)