martes, 16 de septiembre de 2014

No te enamoraste de un poeta, mucho menos de un escritor.
Te enamoraste de mí, para suerte mía, simple mortal, para muerte de otros, porque así ya estaba escrito y dentro de lo visto, no había nadie mejor.
Y ahí estas llena de sueños, de este ogro a tu servicio, con mi pelo largo y carácter disonante, tan común y corriente me hice inquilino de tu mente. Tú, dueña de los (in)versos que nadie conoce, como de lo que (d) escribo que nadie ha leído, mucho más que eso es lo que este tipo te ofrece, aún más allá y sin alcanzar lo que realmente mereces.
Con un pie en la tierra y una mano en el cielo, hago crecer firmes las raíces de este amor bajo suelo para que encuentres entre nubes lo que nutra el vuelo.
Amarte es mi arte ¡que trillado suena amarte! ¡Qué repetido suena arte!
¿Qué voy a escribirte yo que este a la altura de en la inmortalidad tatuarte?
Te enamoraste del menos pensado allí donde abundaban ilustres trovadores, te fijaste del mas desapercibido allí donde rogaban tu atención "comprometidos” juglares.
No te inventare cuentos, mi princesa  de realeza rasgada, de cicatrices, heridas, esfuerzo y manos cansadas, no a ti, reina de todo lo sublime que florece cuando pasas, sirvienta de la justicia y de lo que ignoran y no tienen conciencia las musas que viven en altares.
Serás el personaje principal de esta mi realidad, protagonista de mi presente y todo aquello por soñar. No te escribiré historias mientras la vida escribe la nuestra mejor que cualquiera, capítulos de 24 hrs que se inscriben en las hojas de nuestra memoria. Te haré soñar lo realizable, pondré en tus manos lo alcanzable ¿Para qué llenarte de ilusiones que te suspendan en el aire? de promesas vacías y relatos que terminen en decepción y fraude.
Tú sabes que te escribo cuando te hablo al oído, que te verso cuando tu mirada puesta en mis ojos y tus labios posados en los míos dejan mudo, cualquier momento en que tú y yo nos hacemos uno.
Cada día junto a ti queda tatuado en nuestro propio poemario, donde la vida es la inspiración y el amor el trovador y nosotros su excelsa obra. Aquí no hace falta lo rebuscado para que suene culto y sofisticado, si la belleza de lo simple toca más tu corazón enamorado. Heme aquí como la inadmisible imitación de pseudopoeta que no escribe en bellas prosas, pero con sus labios recita sobre tu piel lo que ningún otro escritor ni parecido podrá.
Yo te daré lo más valioso que tengo, más legible que este pedazo de texto.
Yo te daré mi vida y  para eso siempre serás mi argumento, siempre serás mi pretexto.

Ale.G.