miércoles, 27 de agosto de 2014

Escribo mis letras con el mismo amor 
con el que me acaricia tu mirada, 
con la misma pasión con la que te pienso.
Escribo con la misma ternura
con la que me sonríes,
esperando que cada letra
llegue a tu corazón
con la misma calma
con la que el tiempo
sana un corazón herido.
Y es que cuando escribo
te pienso,te vivo,
como se piensa en una tarde de invierno.
Por eso escribo,
y te describo
para poder tocarte,
para sentir tu calor, 
y no sentir este frío 
que a veces me consume.
Porque a través de mis letras 
extiendo mis brazos
y te abrazo, 
y sé  
que este abrazo es eterno
con la misma certeza 
que no creo
en la caducidad de los sueños.
Por eso escribo, 
porque te escucho al leerme
como quien escucha el destino,
entonces la vida 
se me cuela por la comas y los puntos
y soy feliz sabiendo que me amas, 
y entendiendo que yo te amo.

Entonces 
me quedo tranquila
sabiendo que volveré a escribir
y tú volverás a leerme
y yo volveré a sentirte
a vivirte,
porque cuando tu me lees 
yo te escucho 
entonces la vida 
me sabe a todo,
aunque cuando estoy contigo
y te vas
 la vida se me hace nada.

(Tan infinito como los instantes de mi alma.)

©Hazel Castillo.