lunes, 4 de agosto de 2014

“Cuando sientas el alma
volarte entre los dedos
cuando sientas que el aire
se acerca hasta tu invierno,
cuando oigas silencios
posarse en tu ventana
y vagues cada noche
con el ala cansada.
Yo estaré aquí
detrás de ti
para calmar tu sed
y reforzar tu fe,
acompañar tu sombra
para calmar la hora
de rellenar alcobas
y enderezar la eslora.

Cuando sientas que nadie
se acerca a tu palabra
y el vino se te acabe
dejándola callada,
cuando sientas la boca
amargamente amarga
y apagues los faroles
que señalan tu barca.

Yo estaré aquí
detrás de ti
para darte calor
para ser tu ambición,
para salvar distancias
que nos sientas separan
y enderezar las lanzas
que defienden tu planta.

Cuando sientas callarse
al amigo querido
y creas que ya es tarde
para obtener asilo,
cuando te sientas solo
abandonado y preso
y no encuentres el modo
de soportar tu peso.

Yo estaré aquí
detrás de ti
a remendar dolor
y abrigarte la voz,
dar sombra a tu verano
y hacer tuya mi mano
y ser tu compañía y que tu,
y que tu seas la mía.”

Patxi Andión .