jueves, 24 de julio de 2014

Sabes...
Cuando bebo el dulce sabor 
que me dejas en tus letras,
cada palabra me invade,
me llena, 
y entonces...
Se me enamora el alma.

Cuando la nostalgia ingrata se apodera de mi 
por la ausencia de tus brazos,
los míos crean un puente entre tu alma y la mía
y a mi…
Se me enamora el alma

Cuando cada noche cuando me miras silencioso,
la paz de tu mirada alborota mi calma,
entonces te miro…
Y se me enamora el alma.

Cuando sueñas mi sueño, 
y lo escondes bajo tu almohada y lo haces tuyo.

Cuando en noches como esta,
que estas aquí a mi lado a pesar de la distancia que me roba tu presencia,
sabes amor mío...
Se me enamora el alma.

(Tan infinito como los instantes de mi alma).

©Hazel Castillo.