viernes, 25 de julio de 2014

Porque un día dije no y con lágrimas en mi rostro pensé…
El tiempo todo lo sana y en algún momento llegará la calma,
y cuando ese momento llegue podré mirarte y tu podrás mirarme,
y no habrá ya fantasmas entre nosotros.
Pero mientras tanto digo no y guardaré silencio,
para que muera entre nosotros toda pertenencia,
para dejar las quejas y preguntas,
y que el rencor se convierta en olvido.
Para que la luz de lo que algún día fuimos y que ahora se vuelve tenue
la apague el tiempo como quien apaga una vela,
hoy te miro de lejos y digo no.
Para que no haya culpables,
para borrar recuerdos,
porque bastaría un roce de nuestras manos para saber que algún día fuimos caricias,
porque aun entre las gentes nos reconocemos.
Por eso digo no y guardo silencio y propongo la soledad entre nosotros,
para poder continuar tu en tu viaje y yo en el mio,
porque lo bueno se quedo en el ayer por eso hoy digo no.
Porque no hay camino de regreso y comprendí que mi vida
no era parte de la tuya y logré entender que tu vida no estaba al lado de la mía.
Porque el desamor acabo con tu sonrisa y tu mirada no se reflejaba ya en la mía
por eso digo no y con lágrimas en mi rostro recuerdo...
Porque quisimos ser los de siempre, sentir lo de siempre y seguir como siempre,
pero el tiempo dijo no.
Ahora somos distintos y estamos distantes,
Porque olvidé el camino de regreso a ti y tu nunca recordaste el que un día te trajo a mi.
Porque mientras yo miraba el futuro tu vivías del pasado...
Por eso hoy digo no.

(Del ayer.)

©Hazel Castillo.