jueves, 31 de julio de 2014

Es que yo no soy letras ni presumo de serlo.
No sé de juegos de palabras, de prosa y verso, de géneros líricos, ni de ritmos, ni de rimas, yo sé solo sentir por eso escribo lo que siento…
Con lápiz y papel viajo en el tiempo, sintiendo cada instante que vivo, y recordando cada instante que viví.
Escribo de los sueños que logré, de los que no, y de los que algún día con ayuda de Dios conquistaré.
En lo que escribo esta la pasión de lo que siento y de lo que soy.
No conozco el orgullo por eso mis letras carecen él.
No pretendo escribir para darme a conocer o para ser nombrada en el circulo de los que se creen dioses de la literatura y la escritura, yo ya me conozco y eso es suficiente para mi.
He vivido tantas vidas como para escribir de cada una de ellas, pero prefiero escribir mi historia día a día y disfrutar del día de hoy.
He subido a árboles, he jugado bajo la lluvia, he viajado en barquitos de papel, y he reído tanto como para sentir que se me estalla el corazón.

Conozco el frío, tanto como para escribir sobre él, ese frío que un día me quemó los huesos hasta el punto de llorar, y también una noche sentí el frío del corazón donde solo necesitaba una sonrisa que me calentara el alma.
Viví el dolor y lo lloré, como también he llorado de alegría.
Puedo escribir sobre el amor,que también lo conocí; “amor” traicionero que me rompió el corazón, y del amor verdadero que me hace temblar el alma y me hace grande el corazón.
Y es que yo no necesito que mis letras sean admiradas en algún escaparate o que sean aprobadas por nadie.
Porque yo no soy letras, ni presumo de serlo, yo solo se sentir por eso escribo lo que siento.

©Hazel Castillo.