viernes, 16 de mayo de 2014

Pasa el tiempo y todo cambia, la piel se arruga, el cuerpo se encoje y las certezas se hacen chiquitas .
Lo que creíamos que eran verdades se transforman en dudas y los recuerdos, se convierten en pisadas falsas, intentos fallidos pero son nuestras enseñanzas .
Ahora la moneda solo tiene una cara, donde todo depende de la situación que estemos pasando, de las circunstancias y muchas veces de los demás .
El cabello va cambiando de color,y en cada hilo de cabello una duda nace .
De los juegos de niños y la ingenuidad de querer ser mecánicos de corazones rotos y arquitectos de sonrisas, pasamos a ser guerreros del mundo en nuestra adolescencia y todo eso en un abrir y cerrar de ojos, lo vemos a lo lejos dentro de la sabiduría que llega con la vejez .
Con los ojos cansados comprendemos que juzgar es injusto y que muchas veces en las sonrisas se esconden penas y entonces nos damos cuenta que la vida es calle de un solo sentido .
Aprendemos a valorar cada instante como una oportunidad que se nos regala y se nos encomienda para luchar y ser felices. Aprendemos a vivir con errores y caídas, porque de eso se trata crecer, cuando aprendemos a dudar y que solo así avanzaremos un poquito mas .

Y hoy cada pensamiento es nuevo día, y una razón para seguir creciendo, para seguir viviendo .

©Hazel Castillo.