viernes, 2 de mayo de 2014

Escucho la música y me convierto en un instante, en un instante eterno donde crece en una chispa que arde inquieta, que insiste, como un remolino que se apodera de mi y me recorre la piel, de pronto siento un cosquilleo y entonces mis dedos frente al piano cobran vida …
Cierro los ojos y solo siento, mi mente no responde, solo mi alma dicta y mis dedos entienden .
Un sentimiento escapa de mi corazón a su propio ritmo y va dejando un rastro de cenizas, de pronto una gota cae a las teclas; una lágrima que se escurre por un latir que no reconozco .
Al escuchar las notas un temblor de emociones y sensaciones me detienen por un momento y paran los acordes...en mi mente hay palabras que silencian todo mi ser, pero si pudiera elegir un lugar donde quedarme seria aquí sentada frente al piano, el sentir como mis dedos se deslizan por las teclas me recuerdan que sigo viva .
Me invade esa sensación de quedarme sin aire y no puedo definir lo que siento, pero quien puede? porque es un sueño, mi sueño,lo que nadie mide, lo que nadie encierra, lo que nadie atrapa .

Si pudiera elegir un lugar donde quedarme seria aquí con mi música, donde soy ese instante eterno, donde sigo viva .

(Sin memoria).

©Hazel Castillo.