sábado, 3 de mayo de 2014

Alguna vez fuimos amigas y ahora no entiendo lo que paso ella envejeció y yo crecí .
Es algo que punza en mi corazón es un dolor constante me mira de lejos como quien ve un desconocido y yo no me logro encontrar en su mirada .
Tantos años y  un abrazo hubiera sido suficiente, una palabra de cariño, algo que me dijera que aun estaba ahí, algo que hubiera logrado frenar mis lágrimas .
Me siento frente a ella y no logra sostener la mirada, no me conoce y yo no la reconozco, busco en  mi corazón y no la encuentro .
Siempre que intente acércame, ella jugaba a ser mamá con sus dos muñecas, mientras tanto yo jugaba entre arboles y libros que eran mis únicos compañeros ...
En algún momento fui su compañera de tempestades, compartimos lagrimas de dolor y reímos con lagrimas de alegría, pero nunca estuvo junto a mi .
Ella no entiende porque mi rostro sonríe, pero al tenerla frente a mi en realidad me vence el miedo, me siento cargada de impotencia, y me pregunto mil veces como es que uno pierde golpe lo que se ama, los pilares que sostienen tu vida y lo que creías que era ya no es .
Pero hoy quiero ser valiente y vencer mi temor ,ahora que estoy frente a ella le ofrezco una caricia, una mirada, eso que de niña nunca me permitió, y hoy que soy adulta sé que un gesto de cariño puede ser más efectivo que cualquier palabra  . 

Un simple, un sencillo abrazo que yo le dé y que me devuelva la vida.

©Hazel Castillo.