miércoles, 23 de abril de 2014


Y de pronto abrí los y no te reconocí, pero recordaba tu corazón, la calidez de tu alma la paz de tu mirada, de pronto olvide tu nombre pero el sonido de tu voz fue la melodía que me hizo despertar, y fue la noche mas larga de mi vida, donde no llego la luz del día; pero tu sostienes mi mano y me guías, y en esta oscuridad caminas junto a mi.
Donde yo no veía color tu pintaste garabatos para mi, y donde había lagrimas sonreíste por mi, cuando me invadió el silencio me recordaste aquella nuestra canción.
Y ese día no había vida en mi, no había imágenes en mi mente todo estaba oscuro pero con tu luz, fuiste iluminando poco a poco aquella oscuridad.
Me construiste un camino de letras por donde me invitaste a caminar y así ir recordando los momentos valiosos y verdaderos que siempre habían marcado mi corazón , y como siempre tu delante mio como fiel caballero con su armadura y empuñando su espada me defiende de todo momento triste...

Mientras tanto mi corazón lo resguardas en tus manos cual tesoro, mientras la vida, y la luz regresan a mi.

©Hazel Castillo.