sábado, 4 de enero de 2014

Tu no vales!

Tú no vales la ausencia, ni la soledad, ni el vértigo que provocar verte a los ojos y caer en ellos. Tú no mereces tantos desvelos ni la gran cantidad de suspiros entregados al viento en tu nombre; tú no vales tanto como para otorgarte el tormento de la melancolía, la tormenta de mi tristeza y mucho menos el delirio de está puta soledad que me carcome desde adentro, a todas horas y en cualquier parte por donde haya cruzado tu fantasma.

Alejandro Esparza.