viernes, 25 de octubre de 2013

“Muchas veces te deseo así y pienso: ¡cómo no estás aquí! Juntos miraríamos llover mansamente, quitaría mis ojos de la lluvia para mirarte a ti, estaríamos callados un buen rato y no seria necesario decir: te quiero y volvería a saber que eres dulce, tibia y deliciosa, como la lluvia.”
—           Jaime Sabines