lunes, 14 de octubre de 2013

Había una vez un campesino gordo y feo
que se había enamorado(¡como no!)
de una princesa hermosa y rubia.
Un día,la princesa ( vete a saber por qué)
le dio un beso al gordo y feo campesino . . .
Y,magicamente,éste se transformó
en un esbelto y apuesto príncipe.


(Por lo menos,así lo veía ella)

(Por lo menos,así se sentía él)
Jorge Bucay