sábado, 12 de octubre de 2013

Da gracias por la vida misma, aunque la tuya no sea la más perfecta, Dios te la dio y el tenerla es ya un milagro. Aprende a valorarla para hacerla llevadera. No hagas de el algo vano y vacío.
Da gracias por el aire que respiras, es tan natural y vital y ni cuenta te das que sin él con seguridad no vivirías. Por cada respiro que des recuerda y ten presente que Dios lo creó pensando en ti.