viernes, 10 de febrero de 2017

Recuerdas aquella tarde que hicimos el amor?
Ahora no recuerdo si eran caricias o te versaba la piel,
como si lo que nunca se ha escrito me fuese dictado por todas las musas de la poesía,
y me encomendaran el privilegio de tatuarlo en tu espalda,
tu piel húmeda y tibia a la vez,
el lienzo más perfecto en el que algún día escribí,
aquella tarde el silencio se convirtió en gemido
 y tu respirar agitado en el más hermoso lenguaje que jamas escuche.
 Recuerdas?
Aquello era un crescendo entre mi pecho y tus labios
mientras aquel verso que escribía en tu piel empezaba a rimar.
Cada caricia, cada beso, era puntos finales, para volver a empezar,
y nuestros cuerpos desnudos era el papel donde se escribía el amor.

Estas hecho de poesía,
eso explica el porque te vivo una y otra vez.

Hoy lo escribo y mientras lo hago en lugar de recordarte te sueño
Llenaste mi vientre de poemas en prosa
 y tu piel se convirtió en verso libre,
 por eso te me escondes en las ganas,
deseando ser leído una vez más.

Tus sabanas y aquella melodía perfecta que nos acompañaba
fueron el único testigo de aquel soneto jamás leido, jamas escuchado.
Te amé como nadie y como nunca desde aquel café,
donde me entregaste tu piel y te hice dueño de la mía.
Y nos olvidamos del mundo y sus mentiras
y allí tú y yo fuimos la única verdad.

La llave esta en tu pecho.
©Hazel Castillo.


martes, 31 de enero de 2017

Sálvame. Sálvame de las miradas hirientes y lacerantes con tu besos chiquitos y tus enormes sonrisas.
Sálvame de caer en picada en la espiral de mi caos y ser víctima de trampas tontas sin sentido.
Sálvame como muchas veces de naufragar en una gota de agua.
Sálvame, que solo a tu lado mi mundo tiene forma.

Aparta de mi ese fantasma del pasado y que Dios me libre de voltear mi vista a el.

Tú que me apartas del miedo que a veces me consume y me haces sentir valiente.

Sálvame del veneno de lenguas bípedas y rescátame de esta habitación de paredes rotas sin ventanas, y llévame allá, a nuestra burbuja donde el tejado es color azul cielo y las paredes como nubes blancas...

Que desde que llegaste a mi vida solo cuento caricias y acumulo sueños y esperanzas.

Sálvame de personas que me apagan las ganas y cúrame tú de complejos tontos y de los mil y un intento de huida que he tenido.
Que mi mundo se complemente con el tuyo, que mi paz sea tu sueño y tu despertar mi alegría,
y que se detengan los relojes en esta hora en la que tus brazos me dan abrigo.
Que tu ilusión sea mi motivo y para tus lágrimas tengas siempre mi consuelo.

Sálvame de odios y venganzas.
Que en tus manos me resguardes el alma y que tu voz me acaricia la vida,
como que aquella noche que mude de piel y me refugie en la tuya.

Y fuiste verbo, mi consuelo, mi abrigo, mi refugio y mi calma..

Que mis pies sigan tus latidos y que tu espíritu agitado encuentre descanso en mi pecho.
Escríbeme la vida,con tus dedos que están llenos de vida propia, sálvame con tu niño interior de los adultos y sus desdichas.
Y que nunca olvide la dicha de tenerte junto a mi,
porque cada día me rescatas, me curas y me salvas.

Tan infinito como los instantes de mi Alma.
©Hazel Castillo.


miércoles, 11 de enero de 2017

Y es que mis letras no son para que te enamores de mí ,sin embargo escribo para ti.
Para que des pasos firmes, para que sepas que a tu paso si alguna mirada se cruza con la tuya, te des cuenta que es por ti, por tu hermosa sonrisa, por esa belleza que se siente en todo el lugar cada vez que llegas, y sobre todo esa belleza que está en ti, que tú te vas y ella permanece.

Te escribo para que mires el mundo como lo mira un niño, con esos deseos enormes de descubrirlo, pensando que ni el espacio es tan lejano y sintiéndose capaz de poder llegar de un salto. Escribo para que siempre sonrías y que nada te quite el aliento a menos que sea el amor, que un día te sorprenda.

Escribo para que sepas lo hermoso y lo maravilloso que eres,

Quisiera que te dieras cuenta de la magia que encierra tu corazón, magia que se filtra por las rendijas de esta sociedad tan agrietada, llena de caretas y de moldes rotos. Te escribo a ti para que sepas que eres extraordinario, que el mundo necesita personas como tú y yo, que vivimos con el alma revuelta, con la corriente en contra y el ímpetu a veces cansado, pero firme como piedra.
Yo escribo para ti, para que no te busques en los lugares equivocados y puedas mirarte como te miro yo, que se te escape una sonrisa al toparte con tu imagen y que se te llene el corazón como se me llena a mi al mirarte a ti.

Ama tus rarezas, así como las amo yo.

Porque estamos hechos de lo mismo, pero yo desde hace tiempo aprendí a acariciar esas rarezas que me hacen diferente, que me hacen única, así como cada uno de mis defectos, los envolví en papel de regalo y me dije a misma: “Felicidades son un regalo para ti, aprende a vivir!.”

Yo no pido que pienses en mi, pero estas letras me hacen pensar en ti, porque sé que las leerás, quizás tardarás, pero con ellas te quiero abrazar.
Tu magia hace tiempo me cautivo, porque lo que yo veo en ti, lo que tú eres no lleva nombre, no se etiqueta, no tiene peso, ni se mide.
Quien tú eres se llama raíces, se llama fundamentos sólidos, que es eso que te lleva y te sostiene, a veces sin que tú mismo lo sepas.
Porque cada día en esa soledad en la vives, pelas y ganas mil batallas, cumples sueños que ni siquiera persigues, y nunca compites para sobresalir porque tu eres único .
Lo que buscas ya lo tienes, te viene de adentro, en tu risa, en tus lágrimas, en tus ganas de vivir, en lo que escondes y en lo que compartes, en lo que callas y en lo que gritas, cree en ti, así como te creo yo.

Yo escribo desde la esperanza que mis letras se queden en ti, como tú te quedaste en mi, que sepas que aunque a veces las situaciones y circunstancias te muevan el piso, y te lluevan los recuerdos, nada podrá despojarte de ti mismo de todo lo que tú eres.
No escribo para que me busques a mi, sino para que te encuentres a ti, porque no eres consecuencia, tú eres causa de todo, porque cada día que pasa me sorprendes, y a cada instante me doy cuenta que eres verbo conjugado que habita en el silencio.


Detrás de la máscara.
©Hazel Castillo.



sábado, 31 de diciembre de 2016

Llegó el momento tan esperado para muchos y tan temido para otros,
llegó el momento de dar gracias,
gracias por lo bueno que paso, y por lo difícil que pasamos,
y que hoy ya se convierte en enseñanza, en combustible para seguir adelante.

En lo personal este año fue muy difícil,pero me di que cuenta que entre más la vida me trato de golpear, mas conseguí el coraje para levantarme y encarar lo que se me presentaba en ese momento.

—Creo que este año me volví un poco más valiente.

Llegó el momento en que nos otorgamos el poder sobre nuestra vida, el llevar un poco la contraria,
a no conformarnos y permitirnos cuestionar las cosas que en apariencia no tienen respuesta.
Este es el día de tomar el control cuando alguna situación nos congela el cuerpo y nuestro corazón parece salirse del pecho, porque ese es tu “yo” cansado, tratando de que te rindas, diciéndote al oído “abandona, no puedes más”

Ten la osadía de decirte a ti mismo yo soy de esos, los que siempre llegan, yo soy de los que consiguen (aunque cueste) lo que se proponen, yo soy de los que van dejando a lo largo del camino pedazos de piel gastada, trozos de vida cansada para que el alma se vuelva ligera, lista para alzar el vuelo.
Seamos de aquellos que renuncian a la compañía de esos que nos absorbe el alma, aunque tengamos que continuar en solitario el camino.
Muchas veces no nos percatamos del lastre que arrastramos porque está tan clavado en nuestra vida que pensamos que es parte de nosotros, cuando la realidad es otra.

Muchas respuestas están a lo largo del camino.

Triunfar no siempre es llegar a una meta, o cumplir un sueño, a veces ni vencer un reto...muchas veces el triunfo está en rompernos a nosotros mismos, en darnos cuenta la persona que somos hoy, ahora, que por mucho tiempo estuvo atrapada en los pliegues de cicatrices pasadas esperando salir.

Llegó el  momento de dar gracias por habernos dado de cuenta de lo que es y aceptar humildemente lo que no fue.
Este es el momento de dar gracias por esos instantes de magia, en los que con los pies atados al suelo, te sorprendiste con el alma levitando hasta el cielo a causa de una sonrisa o de una mirada.

Es el momento de dar gracias por las lágrimas, por las risas, por abrir los ojos este día y poder agradecer.

Ahora nos toca, a partir de ya, vencer la desidia, la mediocridad, y decir no a una sociedad enferma que tiene mucho para dar, pero se oculta asustada, que busca soluciones afuera y no adentro porque dentro solo hay dolor y se cubre el rostro y vive de apariencias, (aunque no se encuentre maquillaje para el alma.)

Este es el momento de agradecer por lo que nos dejo este año, porque la vida, se agradece todos los días.


(Diarios)
©Hazel Castillo.


jueves, 29 de diciembre de 2016

Cómo decirte que eres secreto celosamente guardado
y que tu nombre es verbo sacro que no quiero pronunciar,
que tu recuerdo es tan grande como el mismo océano
y que mi corazón se hace pequeño
al querer recordar.

Como decirte que te vi ser el aire
que me faltaba si no estabas junto a mi,
decirte que cuando te vi quebrarte en mil pedazos,
mi alma sangraba junto a la tuya mientras
mis brazos se hacían cortos al querer abrazarte y no poderte ayudar.

Como decirte que mientras tú te creías nada...
fuiste todo para mi!

Como agradecerte
porque mientras estuve derrotada y como polvo por el suelo
tú me enseñaste a no estar vencida, a dar pasos firmes y hacerle
frente al miedo,ganándole la guerra a la muerte, cuando ésta tocaba
mi puerta.
Como decirte que aunque borraste mi rastro,
tu paso por mi vida sigue intacto,
que la brújula de tu recuerdo, me permite voltear atrás para mirarte sonreír,
pero me impide devolver el tiempo y enmendar aquello que salio mal.

Hoy mi soledad tiene todo de ti
porque te vi ser todo, te sentí todo
me desnudaste completa,despojándome de mis miedos
y fuera del bullicio del mundo fuimos uno.

Sé que hay un muro de silencio entre tú y yo,
y no quiero traspasarlo ni sutilmente,
y aunque he intentado mil veces construir una escalera de
palabras que me ayuden a saber de ti,
siempre respete tu silencio.
 Asi como un día tú viniste a mi en un barquito de papel, hoy me toca a mi
darte estas palabras por que son tuyas, te pertenecen, quizá sin forma ni rima
pero así siempre nos entendimos tu y yo.
Y si no llegaran hasta ti, espero alguien más las pueda entender.

Hoy quiero decirte que desde que te fuiste he sido mil personas diferentes,
pero jamás volví a ser la que era contigo (y me susurro a mi misma que era mas feliz
cuando estaba junto a ti)...

Y hoy que te hecho de menos, no lo digo con dolor,
mas bien como un privilegio al sentirte vivo dentro de mi,
y que aunque tu recuerdo moje mis mejillas, no se si sepas:
( como alguien dijo por ahí) llorar a veces es otra forma de reír.

(Diarios)
©Hazel Castillo.




lunes, 5 de septiembre de 2016

Si me escondo, y  me borro del mundo, me lloran los fantasmas que creo olvidados, y vienen a mi mente las cosas que nunca hice y que un día deseé con todas mis fuerzas.
Si me escondo, me estallan en la cara las culpas y las cargas me dejan seca, y recuerdo que no hay destino para quien vive en el pasado.
Si me callo, se me acumulan los gritos dentro y me crece la impaciencia que alimentó todas las ilusiones que llevaba en mi pecho, y entonces le susurro al oído a mis ausentes... Y huyo de los presentes que no saben notar mi presencia...
Si no lo suelto, lo que me quemó un día, deja una brasa que me quema constantemente y hace sangrar mis sueños, aquellos que nunca perseguí, pero que aún viven en mi.
Si me aferro, si me apego, aquello toma mi lugar, habla por mi, sueña por mi, siente y decide por mí.
Si no lo suelto, se callan las risas de mis noches, me asfixia y sofoca, arrastra mi conciencia y le quita la vida a mis recuerdos para dársela a mis ilusiones reprimidas.
Lo que no quiero ver, brilla más y lo que no quiero escuchar siempre gritara más. Entonces me rompe el corazón y el dolor es tan fuerte que aturde mis sentidos, el dolor quiere salir, y como sea busca la salida, se dibuja en mi sonrisa, desgarra las paredes de mi alma, y astilla mi calma, para que no sienta lo que se convierte en música y entonces cada instante es solo ruido.
Cuando busco sin cautela, me encuentro con recuerdos sin piedad, dolores sin pausa, gritos ahogados lanzados al aire, y revivo las tardes vacías sin música,y las madrugadas ausentes de piel y caricias.
Todo vuelve.
Me golpean los olvidos y el dolor que no termino de entender, repaso todo una y otra vez, entonces siempre vuelvo a sentir lo que ya debería haberse detenido.

Si lo escondo, se convierte en gigante, me cubre de imposibles, me niega y paraliza, me convierte en nada…me silencia.

Pero si me acerco, si los toco, si los miro a la cara, los venso. Y con una lección aprendida los dejo marchar.
Tomo las riendas, y callo sus penas, les susurro al oído que ya dejen de llorar, les doy abrigo y tomo sus manos y así me enfrento mis miedos...a mis gigantes.
A mi dolor, lo invito a salir, a mi soledad, le pido que corra, que se vaya lejos y que regrese cuando ya no sienta ni un poquito de dolor.
No me gusta huir, siempre he pensado que huir es postergar el dolor, es darle un placebo al miedo para que no grite.
Para reír tuve que llorar, sacar cada una de mis lágrimas acumuladas, tuve que terminar para empezar de nuevo.
Pero lo más importante, entendí que si me escondía, si me borraba del mundo, si me callaba, y si cerraba mis ojos,no podía conocerme y para eso tuve que soltar y solo así pude perdonarme.

(Diarios)
©Hazel Castillo.





miércoles, 10 de agosto de 2016

A veces siento que solo existes en mis sueños, que mis pensamientos fueron capaces de crearte, como si fueses un acto de magia.
Siento que un día de tanto soñarte tomarás forma y aparecerás aquí a mi lado,y que en ese momento podré mirar tus ojos, mientras tu te perderás en los míos, te miraré sonreír, y te sentiré...entonces sabré exactamente como eres y quien eres.

Te imagino sentado en alguna mesa de algún café, viendo los trenes pasar, pensando que ese no es el tuyo, que ese no te traerá aquí, donde un abrazo no se pide, se siente y se vive, aquí donde los abrazos son reales…

Cierro mis ojos e imagino que me besas sin rozar mis labios y que me intuyes sin saber siquiera donde estoy.
(Creo que sabes cuando y como te sueño y cuanto entre letras te busco...)

A veces siento que percibes que anduvimos por las mismas calles sin encontrarnos, que nos detuvimos en la misma esquina y miramos la misma gente pasar, buscándonos entre ellos.

 Y entonces me encuentro mirando al sur, esperando una respuesta y tu mirando al norte esperando una señal...

Siento que nuestras miradas y nuestros caminos se cruzaron un día por un segundo, pero nosotros pasamos muy rápido como para tropezar…

Imagino que despiertas con ganas de soñarme y saber quien soy, mientras aquí yo estas ganas locas de compartir el aire que respiro contigo, te imagino camino al trabajo, esperando ponerme un nombre y al llegar a casa delinear mi rostro con tus manos cansadas y por las noches te siento desearme sin tener un cuerpo, mientras tus pensamientos se deslizan por mis rincones sin poderme tocar.

Sabes, que aunque no te conozco te siento, te noto entre los demás, te intuyo, porque mis pensamientos gritan tan alto que llegan hasta ti y sin tocarte te acarician el cuello y besan tus labios…

Sé que es una locura todo esto, aunque, estoy convencida que mis locuras son deseos, y que mis deseos te darán cuerpo y mis pensamientos te darán la vida.

Si me voy, al volver te busco entre todos, y de alguna manera sé que no estás, lo sé por el vacío que siento en la piel y ese frío que nada lo calma, ese abrazo que busco y no está, sé que me faltas aunque nunca te he tenido.
Sé que te espero, y aunque no te conozco, me asusta imaginarte porque siempre se termina necesitando lo que quieres y no puedes tocar.
Siento tu necesidad de abrazarme y me vuelvo loca no poder traspasar los mares y abrazarte tanto que no distingamos tu piel de mi piel.

Quisiera entrar en tu cabeza y traerte conmigo en un remolino que ponga de cabeza tu mundo y de tu mano estar en la misma esquina y tomar contigo un café y juntos ver los trenes pasar y ver tu risa, contarnos historias de cartas amarillas pérdidas en el tiempo…y recordar amores pasados….

Se que un día me leerás y te verás en mis letras, entonces sabrás que existo, que soy real...y querrás venir a buscarme y en mi puerta al abrirla te daré un abrazo, con mis ojos llenos de lágrimas y mi voz rota, feliz por que dejarás de ser imaginario y tu amor será real…

Tan real como tú...


©Hazel Castillo.